Estación 13 · Renacimiento
13. Retablo del Rosario
- Estilo
- Renacimiento (siglo XVI)
Imagen barroca de la Virgen.
Representación de los 15 misterios del Rosario.
Estás ante el retablo de la Virgen del Rosario , el primer gran retablo catalán que se conserva dedicado a los quince misterios del Rosario.
Para comprender esta obra tenemos que viajar hasta finales del siglo XVI. En aquellos años, la devoción al Rosario se extendió con una fuerza extraordinaria por toda Cataluña.
Sus grandes impulsores fueron los frailes dominicos, pero hubo un acontecimiento histórico que contribuyó todavía más a aumentar su popularidad.
En 1571 tuvo lugar la batalla de Lepanto. Una coalición de reinos cristianos se enfrentó al Imperio Otomano para frenar su expansión por el Mediterráneo. La tradición cuenta que, antes de la batalla decisiva, los soldados rezaron el Rosario.
la victoria, el papa Pío V la atribuyó a la intercesión de la Virgen María y promovió esta devoción en toda la Iglesia.
Al igual que el retablo de San Miguel, esta obra es de estilo renacentista y su arquitectura recuerda la fachada de una iglesia, con grandes columnas clásicas que dividen las distintas calles del retablo.
Ahora bien, ¿qué es exactamente el Rosario?
Quizá lo conozcas como ese objeto formado por pequeñas cuentas que sirve contar las oraciones. Sin embargo, el Rosario es, sobre todo, una forma de contemplar la vida de Jesús a través de la mirada de María.
El retablo está organizado como un gran recorrido visual por los quince misterios tradicionales del Rosario. En la predela – la franja horizontal situada bajo la imagen de la Virgen – encontrarás también cuatro escenas de la infancia de María inspiradas en el Evangelio apócrifo de Santiago.
Sitúate ahora en el extremo izquierdo del retablo y dirige la mirada hacia la primera escena: es la Anunciación, el momento en que el ángel Gabriel comunica a María que será la Madre de Dios. A partir de aquí, las quince escenas del Rosario se leen como si fueras pasando las páginas de un libro, de izquierda a derecha y de abajo hacia arriba.
Los cinco primeros misterios nos hablan de la infancia de Jesús, con episodios como su nacimiento o la presentación en el Templo.
Los cinco siguientes nos introducen en su Pasión, con escenas como la oración en el huerto de Getsemaní o la flagelación.
Por último, los cinco misterios finales celebran su gloria, con acontecimientos como la Resurrección y la Ascensión al cielo.
En el centro del retablo se encuentra la imagen de la Virgen del Rosario. La escultura original se perdió en 1936 y la que contemplas hoy pertenece a la época barroca.
Este retablo es una invitación a recorrer toda la vida de Jesús, desde la Anunciación hasta la Resurrección.
Cada escena es una ventana abierta a un momento del Evangelio, para que quien la contempla pueda unir la oración con la mirada y dejar que el relato de la vida de Cristo transforme también su propia vida.