Estación 07 · Renacimiento
7. El órgano y las pinturas románicas
- Estilo
- Renacimiento
- Caja del órgano
- Joan Masiques (1526)
- Organeros
- Gaietà Estadella i Solé (1918) · Gerhard Grenzing (2000) · Federico Acitores Cabezudo (2022)
Para un monasterio benedictino como este, la música no era un simple acompañamiento: era una parte esencial de la plegaria.
Cada día, los monjes llenaban esta iglesia con sus cantos litúrgicos, y el órgano era el instrumento que sostenía y embellecía aquella oración comunitaria.
Los documentos antiguos nos explican que, en la edad media, el monasterio de Sant Cugat del Vallès fue uno de los centros musicales más importantes de Cataluña
Por eso, a comienzos del siglo dieciséis, se construye un órgano, de dimensiones monumentales, que visualmente destaca mucho en el espacio de la iglesia.
El gran mueble que contemplas hoy ha acogido diferentes órganos a lo largo de los siglos. Cómo pasa a menudo con estos instrumentos tan complejos, el paso del tiempo les deteriora y se tienen que sustituir por uno nuevo.
El órgano actual es de 1918, obra del catalán Galletà Estadella, considerado uno de los mejores organeros de principios del siglo veinte, en Cataluña.
Pero Estadella solo pudo realizar la mitad del órgano que había diseñado.
No fue hasta el 2022, que el organero Federico Acitores pudo completar y actualizar el proyecto inicial, dotándolo de más registros de voz. La música de este órgano continúa siendo esencial en la vida de la parroquia y lo podrás escuchar en las Misas de domingo y otras celebraciones. ¡Ahora bien! este instrumento esconde todavía un secreto inesperado!
Detrás de su estructura se han conservado unas antiguas pinturas románicas, que han perdurado durante siglos, gracias al órgano, que las ha protegido. Entre estos frescos destaca la figura del Añus Dei, rodeado de un cielo estrellado y de ángeles que parecen bendecir silenciosamente este espacio.
Estas pinturas son un valioso testimonio de la etapa románica del monasterio y nos permiten imaginar la rica decoración que antiguamente cubría toda la iglesia. Detente un instante… e imagina este templo lleno de canto gregoriano, con la música del órgano resonando bajo estas pinturas escondidas durante tanto de tiempo…