Estación 03 · Barroco

3. Capilla de Santa Escolástica

Atribuida a F. Santacruz Gener y J. Sala Gener

Dedicada a la hermana de san Benito; reúne el retablo, la pila bautismal y pinturas góticas.

Estamos en la capilla de Santa Escolástica, hermana de san Benito e inspiradora de la rama femenina de la tradición benedictina.

Esta capilla es, en realidad, un gran canto a las mujeres que, a lo largo de los siglos, han consagrado su vida a Dios. Fíjate en la atmósfera que te rodea. Es una de las capillas más luminosas del Monasterio, dominada por tonalidades claras y ocres que contrastan con los hábitos oscuros de las religiosas. Flores, hojas y motivos vegetales se extienden por la decoración y llenan el espacio de vida, frescura y alegría.

Mira ahora el retablo.

En la parte inferior encontrarás cuatro escenas de la vida de san Benito. No es casualidad que sea él quien aparezca en la base del retablo: su vida y su Regla son las raíces de las que creció también la vida benedictina femenina.

Levanta un poco la mirada y llegarás a la gran pintura central. En ella vemos a santa Escolástica, con el báculo de abadesa en la mano, elevándose hacia el cielo mientras unos ángeles la acompañan y la coronan con flores.

A su lado hay dos mujeres que continuaron este mismo camino. A su derecha, por ejemplo, encontrarás a santa Gertrudis. Fíjate en el corazón que sostiene en la mano: si observas bien su interior, descubrirás al Niño Jesús.

Pero la historia no termina en el retablo.

Alza ahora la mirada y contempla toda la capilla. En las pechinas y alrededor de la cúpula octogonal descubrirás once santas benedictinas, mujeres de diferentes siglos y procedencias que vivieron de una misma espiritualidad.

Es como si todas ellas rodearan a santa Escolástica y nos mostraran hasta dónde llegó aquella pequeña semilla sembrada siglos atrás. Una mujer, una vocación, una vida entregada a Dios… y, después de ella, generaciones y generaciones de mujeres que siguieron el mismo camino.

Quizá este sea el gran mensaje de esta capilla: la fecundidad de una vida no siempre se puede medir mientras la vivimos. Santa Escolástica no podía imaginar a todas las mujeres que, siglos después, encontrarían inspiración en el mismo ideal de vida: buscar a Dios y hacer de toda su existencia una respuesta a su amor.

En otros apartados de la audioguía podrás descubrir otros tesoros de esta capilla, como: los episodios de la vida de santa Escolástica pintados en las lunetas, la magnífica pila bautismal y las antiguas pinturas góticas que todavía conserva este espacio.

En este espacio

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